La cabaña de Gandhi

El hombre ante el infinito, Rufino Tamayo

El hombre ante el infinito, Rufino Tamayo

Como siempre y como el propio nombre del blog indica, las entradas están conectadas por lazos que se extienden de la anterior a la siguiente y así sucesivamente, como si de una serie matemática se tratara. Una búsqueda lleva a otra, una imagen a un texto y un texto a una melodía. Así, podrían tejerse unos lazos invisibles entre las últimas entradas y el tema sería el origen y la raíz de las cosas.

Mi interés por el origen (curioso que el término “causa” sea un sinónimo de origen) de la arquitectura llega hoy en forma de extracto. Un texto sobre la cabaña de Gandhi que narra en primera persona el pensador austríaco Ivan Illich.

Cuando pienso en qué es una casa, las palabras cobijo y refugio siempre están ligadas, pero si me preguntasen qué es un hogar, el calor y las personas vendrían inherentes al término. Creo que esta visión no anda muy lejos de lo que quería transmitir Ivan Illich, y si no, en todo caso, así es como me gusta percibirlo.

Esta mañana, al estar sentado en esta choza donde vivió Mahatma Gandhi, trataba de absorber el espíritu de sus conceptos y empaparme de su mensaje. Hay dos cosas de ella que me impresionaron grandemente. Una es el aspecto espiritual y otra la que se refiere a sus enseres. Trataba de comprender el punto de vista de Gandhi cuando hizo la choza. Me gustaron muchísimo su sencillez, belleza y orden. La choza proclama el mensaje de amor e igualdad de todos los hombres. Como la casa en la que vivo en México se asemeja en muchas formas a esta choza, pude comprender su espíritu.

Aquí encontré que la choza tiene siete tipos de lugares. Al entrar hay uno en el que se colocan los zapatos y se prepara uno, física y mentalmente, para entrar. Luego viene el cuarto central que es lo suficientemente amplio para alojar a una familia numerosa. Esta mañana, a las 4, cuando estaba sentado ahí, listo para rezar, había cuatro personas sentadas conmigo recargadas en una pared y, del otro lado, había suficiente espacio para otros cuatro sentados muy juntos. Este es el cuarto al que todos pueden acudir para reunirse con los demás. El tercer espacio es donde Gandhi se sentaba y trabajaba. Hay otros dos cuartos, uno para visitas y el otro para enfermos. Hay una veranda abierta y también un cómodo y espacioso baño. Todos estos espacios tienen una relación intensamente orgánica.

Siento que, si viniera gente rica a la choza, se burlaría de ella. Cuando veo las cosas desde el punto de vista de un indio común, no veo por qué una casa deba ser más grande que ésta. Está hecha de madera y de adobe. En su construcción no fue la máquina la que trabajó, sino las manos del hombre. La llamo choza, pero en realidad es un hogar. Hay una diferencia entre casa y hogar.

Extracto sobre la cabaña de Gandhi, por Ivan Illich

+ texto completo publicado en el blog de Stepien y Barno

Esta entrada fue publicada en Cabañas, Citas a destacar, Retazos. Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a La cabaña de Gandhi

  1. I don’t unremarkably comment but I gotta admit appreciate it for the post on this amazing one😀.

  2. elegongra dijo:

    Lo había leído anteriormente y me había gustado mucho. Gracias por recordármelo. Abrazos.

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